LA POBREZA EN ARGENTINA SUBIÓ AL 34,4% Y AFECTA A 16 MILLONES DE PERSONAS
La situación socioeconómica en Argentina muestra un marcado deterioro. Durante el segundo trimestre de 2026, la pobreza alcanzó al 34,4% de la población, de acuerdo con los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) difundidos por el INDEC. La cifra representa un incremento respecto del 31,4% registrado en el mismo período del año anterior e implica la incorporación de 800.000 nuevos pobres en los 31 aglomerados urbanos relevados.
Al proyectar estos porcentajes al total de 46,7 millones de habitantes del país, se estima que 16 millones de personas se encuentran en situación de pobreza. De forma paralela, la indigencia trepó al 8%, afectando a 3,7 millones de ciudadanos. Especialistas del Observatorio de la UCA explicaron que este retroceso responde principalmente a la caída del ingreso disponible —impulsada por los incrementos en las tarifas de servicios regulados— y al avance del empleo informal y precario.
Déficit crítico en servicios básicos
El relevamiento oficial expone severas carencias en la infraestructura urbana básica sobre un total de 10,2 millones de hogares:
-
Gas de red: El 35,4% de las viviendas (3,6 millones de familias que agrupan a 12,2 millones de personas) carece de este servicio, situándose como la prestación con menor cobertura del país.
-
Cloacas y agua: El 26,9% de los hogares no dispone de desagües cloacales, mientras que el 9,1% no cuenta con agua corriente.
-
Cobertura general: En conjunto, el 52,6% de la población urbana (15,8 millones de personas) no tiene acceso a al menos uno de estos tres servicios esenciales.
Impacto en la salud, la vivienda y la educación
El deterioro económico se trasladó directamente al sistema sanitario. La pérdida de puestos de trabajo formales provocó que 486.000 personas perdieran la cobertura de obras sociales o prepagas durante el último año. Como consecuencia, el sistema de salud pública quedó como la única alternativa para el 35,5% de los ciudadanos (10,6 millones de personas).
En materia habitacional, el 22% de la población habita en viviendas con materiales deficientes, un porcentaje que se dispara al 48,5% dentro del colectivo indigente. Asimismo, el 3,4% padece hacinamiento crítico, el 9,1% reside en áreas inundables y un 6% vive en las proximidades de basurales.
Por último, el estudio destaca la brecha educativa estructural: el 56,1% de las personas en situación de indigencia proviene de hogares con un clima educativo bajo, una cifra que contrasta fuertemente con el 24,5% observado en los sectores no pobres.

Los comentarios están cerrados.