A más de un año y tres meses del asesinato de Marcelo José Amarfil en 9 de Julio, ayer lunes comenzó el juicio contra Luciana Teresita Bustos, la científica del Conicet acusada de matarlo durante un presunto juego sexual. En el inicio del proceso, la imputada, que de ser hallada culpable podría recibir prisión perpetua, se negó a declarar.
Según la acusación formulada por el fiscal Francisco Pizarro (UFI de Delitos Especiales), se considera a Bustos como la autora material del delito de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar alevosía en perjuicio de Amarfil, Marcelo José”.
Según indica el expediente, en la noche del 16 de enero de 2024, Luciana Teresita Bustos, de 34 años, pasó a buscar por su casa a Amarfil en su auto, un Ford Fiesta color gris, y fueron juntos a un local de comidas en Santa Lucía.
Ya en la madrugada, ambos se estacionaron cerca del aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento, en 9 de Julio, donde mantuvieron relaciones en el marco de un juego sexual.
“En estas circunstancias, la pareja se dispuso a mantener un encuentro sexual en el interior del rodado; Marcelo José Amarfil se encontraba en el asiento del conductor, completamente desnudo, con la movilidad de sus manos reducida, debido a que tenía colocadas unas muñequeras de cuero, color marrón oscuro, con un gancho y cadena (esto es un accesorio sexual y/o erótico); además, Amarfil se encontraba sin poder ver, toda vez que tenía sus ojos cubiertos con un antifaz de tela negra (similar a los que se usan para dormir), mientras que Luciana Bustos se encontraba en el asiento del acompañante”, detalla el expediente.
De acuerdo a lo que se desprende de la investigación, Bustos habría aprovechado ese momento de indefensión de Amarfil para empuñar un cuchillo, el cual había llevado a afilar unos días antes, y provocarle seis heridas cortantes a la víctima, una de ellas en el rostro y otra en el cuello. Esta última fue la puñalada mortal, ya que según consta en el expediente, “terminó seccionando completamente la arteria carótida primitiva derecha, además de vasos y arterias”.
A pesar de las graves lesiones sufridas, Amarfil logró morder el antebrazo derecho de Bustos a modo de defensa, y luego rompió la cadena que sujetaba sus manos al volante. Malherido, salió raudamente del vehículo e intentó escapar a pie, pero finalmente cayó. Murió al lado de su auto, producto de un shock hipovolémico.
El shock hipovolémico es una emergencia médica grave que ocurre cuando el cuerpo pierde una cantidad significativa de líquidos, lo que impide que el corazón bombee suficiente sangre a los órganos y tejidos, pudiendo llevar a un fallo orgánico.

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