EL CONSUMO MASIVO CAYÓ 2,7% EN JUNIO Y EL E-COMMERCE FUE EL ÚNICO QUE CRECIÓ
El consumo masivo volvió a exhibir signos de debilidad durante junio, profundizando la tendencia contractiva que arrastra desde comienzos de año. De acuerdo con el último informe de la consultora Scentia, las ventas en volumen retrocedieron un 2,7% interanual.
Con este resultado, el acumulado de 2026 ya registra una baja del 2,9%, lo que representa un claro retroceso frente a mayo (cuando la caída había sido del 1,6%) y diluye las expectativas de una recuperación acoplada a la desaceleración de la inflación.En este escenario recesivo, el comercio electrónico se consolidó como el único canal capaz de escapar a la dinámica negativa.
Mientras los canales tradicionales como supermercados, mayoristas, kioscos y autoservicios redujeron sus niveles de facturación en volumen, el canal online mantuvo un fuerte ritmo de expansión con un crecimiento del 41% respecto del mismo mes del año pasado. Según Scentia, todas las categorías relevadas anotaron subas en la modalidad digital, lideradas por las bebidas alcohólicas (61,8%), los alimentos (54,6%) y los productos impulsivos (45,2%). De esta manera, el e-commerce ya arrastra un incremento del 34,8% en el acumulado anual.
En la vereda opuesta, los kioscos y almacenes de barrio fueron los más afectados de la red física con un descenso interanual del 4,6%. Los mayoristas registraron una baja del 3,3%, seguidos por los supermercados de cadena con un retroceso del 2,6% y los autoservicios independientes con una merma del 1,6%. Por su parte, las farmacias fueron las únicas que lograron mantenerse sin cambios en la comparación con junio de 2025.
Al analizar el comportamiento por rubros, las bebidas con alcohol se posicionaron como la única categoría en alza a nivel general con una suba del 9,4%, un fenómeno que la consultora atribuye en parte al efecto dinamizador del Mundial 2026. Las bebidas sin alcohol también avanzaron, aunque de forma moderada, con un 3,5%. El resto de los sectores mostró números rojos: desayuno y merienda retrocedió 7,7%, limpieza del hogar cayó 6,2%, perecederos contrajo 5,7%, impulsivos descendió 5,3%, higiene y cosmética bajó 3,7% y alimentos cayó un 0,5%.
Finalmente, el reporte destaca que la facturación en pesos trepó un 26,6% interanual. Sin embargo, este incremento respondió exclusivamente al avance de los precios, que registraron un aumento promedio del 23,1% en el mismo período, confirmando que el mayor desembolso monetario no se tradujo en una recuperación real del volumen de compra.
El indicador refleja una economía con señales mixtas, donde la mejora del Producto Bruto Interno, las exportaciones y la construcción contrasta con el declive de la industria manufacturera y el sector automotor, en un contexto condicionado por una tasa de pobreza del 28,2% y un desempleo del 7,8%.

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