El mandatario realizó el anuncio a través de su red social Truth Social, en un mensaje escrito enteramente en mayúsculas, su estilo habitual para comunicados de máxima importancia.
Trump afirmó que las negociaciones apuntan a una “resolución completa y total” de las hostilidades en Medio Oriente y continuarán a lo largo de la semana.
El anuncio de Trump representa un giro abrupto en el tono del conflicto, que cumple su cuarta semana sin señales de resolución y ha dejado ya más de 2.000 muertos. La guerra, que comenzó el 28 de febrero con los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha atravesado varios puntos de inflexión dramáticos: la muerte del líder supremo iraní, el bombardeo de un importante yacimiento de gas, y ataques contra instalaciones de petróleo, gas y otra infraestructura civil en naciones árabes del Golfo.
El conflicto ha tenido consecuencias económicas devastadoras a escala global. Los precios del crudo Brent se situaban en torno a los 113 dólares por barril, casi un 55% más desde el inicio de la guerra, con el estrecho de Ormuz —por donde transita una quinta parte del petróleo y gas mundiales— efectivamente cerrado al tráfico de países aliados de Washington.
La Agencia Internacional de Energía advirtió sobre la peor crisis energética mundial en décadas, mientras el jefe de la agencia, Fatih Birol, señaló que “ningún país será inmune a los efectos de esta crisis si continúa en esta dirección”.
Un alto funcionario de Naciones Unidas alertó sobre un efecto dominó que ya genera “subidas exponenciales de precios del petróleo, el combustible y el gas”, con impacto severo en países en desarrollo de Asia y África. Como muestra del alcance de la crisis, el gigante químico surcoreano LG Chem anunció el cierre de una importante planta industrial por la interrupción en los suministros de nafta.
En el frente militar, el jefe del Comando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper, afirmó en una entrevista que la estrategia apunta a destruir no solo las capacidades actuales de Irán, sino también su potencial de reconstrucción futura. “No se trata solo de la amenaza de hoy. Estamos eliminando la amenaza del futuro”, dijo Cooper.
Mientras tanto, en el Líbano, los ataques israelíes contra Hezbollah han matado a más de 1.000 personas y desplazado a más de un millón, en un frente secundario del conflicto que no muestra señales de apaciguarse.
Trump no proporcionó detalles sobre el canal ni el formato de las negociaciones con Teherán, pero el solo anuncio de una pausa de cinco días constituye la primera señal concreta de distensión desde el inicio de las hostilidades.


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