EL MUNICIPIO INTERVIENE EN BERMEJO ANTE LAS ROTURAS DE CAÑERIAS POR TORMENTAS

Las intensas tormentas recientes han dejado al descubierto, una vez más, la vulnerabilidad de las localidades de Bermejo y Marayes. En declaraciones recientes, el secretario de Obras del departamento, Juan José Escobar, brindó un panorama detallado sobre los operativos de emergencia y la compleja trama administrativa que mantiene a cientos de vecinos con un servicio de agua potable deficiente.
Bermejo: un pueblo bajo el cauce del río
Escobar señaló que Bermejo es la zona históricamente más castigada debido a su ubicación geográfica. «Prácticamente todo el pueblo está en el lecho del río. Cuando bajan las crecientes, las defensas se rompen», explicó. Durante las últimas dos semanas, maquinaria municipal trabajó en el lugar recuperando defensas y mejorando drenes.
El funcionario adelantó que ya se iniciaron gestiones con Hidráulica y Vialidad Nacional para ampliar los «pasantes» de agua en las rutas, ya que los actuales son insuficientes y ante grandes caudales, provoca inundaciones en todo el pueblo.
El rescate de la provisión de agua
Uno de los puntos más críticos fue la rotura de la toma de agua en Nikizanga, que dejó a Bermejo sin suministro durante casi un mes. Escobar reveló que la Unión Vecinal, encargada de la administración, no pudo dar solución al problema, obligando al municipio a intervenir de manera directa.
«El municipio hizo el aporte de la mano de obra. La creciente había tapado filtros y llevado cañerías. Gracias al personal municipal, el pueblo volvió a tener agua, aunque seguimos reforzando con camiones tanque propios y de la provincia», afirmó el secretario.
¿Como esta la zona con el suministro de agua potable?

 

El servicio esta normalizado pero la situación merece una reforma y tratamiento mas especifico porque la unión vecinal distribuye el agua y la cobra, y luego debe pagarle a Osse, y cuando la Union Vecinal no recauda lo necesario, Osse, sale a cobrarles a las uniones vecinales, y no solamente pasa en Bermejo, dijo Escobar.agregando que: la problemática se extiende a otras zonas como Villa Independencia, El Rincón y Villa Las Rosas. Escobar fue contundente al analizar la capacidad operativa de las entidades intermedias:

 «Las uniones vecinales no tienen la capacidad operativa , ni personal para dar respuesta a los reclamos. Zonas como Loteo Esperanza o Villa Palacios pasan semanas sin agua en verano».
Aunque la administración y el cobro del mantenimiento corre por cuenta de las vecinales, el funcionario aclaró que el municipio termina absorbiendo los costos de reparación de forma «solidaria», a pesar de no contar con un presupuesto específico para ello.
«Es necesario que la provincia, a través de OSSE, intervenga de manera definitiva.
Hemos enviado notas al presidente de OSSE para que se involucren y brinden una solución técnica y de calidad que las uniones vecinales hoy no pueden sostener», concluyó Escobar, subrayando que la estructura actual ha quedado obsoleta frente a las necesidades de la población.

Los comentarios están cerrados.