OTRA VEZ LA VIOLENCIA LE GANÓ AL FÚTBOL

El fútbol de San Juan se vio empañado una vez más por un acto de violencia, esta vez en el partido entre Villa Obrera y Colón por el Torneo Clausura por la fecha 7. El encuentro, disputado en la cancha de Villa Obrera, fue suspendido a los 38 minutos del segundo tiempo luego de que el árbitro asistente, Sebastián Fernández, fuera golpeado con un proyectil lanzado desde la tribuna local.

 

En el momento de la agresión, Colón ganaba 1 a 0 con un gol de Martín Arce. El incidente ocurrió cerca de la zona de vestuarios, donde Fernández recibió el impacto de un trozo de ladrillo en la espalda. La jueza del partido, Ruth Díaz, tomó la decisión de suspender el juego de inmediato.

El cuerpo arbitral, acompañado por la Policía de San Juan, se fue a los vestuarios. Fernández, visiblemente adolorido por el golpe, se dirigió luego a la seccional para radicar la denuncia correspondiente, presentando el ladrillo como prueba.

Cabe recordar que, este no es el primer incidente en el estadio de Villa Obrera. El club ya había sido sancionado por el Tribunal de Penas con la quita de nueve puntos tras un episodio de violencia anterior. Esa dura penalización los colocó en la zona de descenso, y con esta nueva agresión, enfrentan una situación aún más crítica que podría sellar su destino en la categoría.

Los comentarios están cerrados.