BOCA HIZO UN MILAGRO EN ROSARIO: REMONTÓ UN 0-2 ANTE RACING Y SE METIÓ EN LAS SEMIFINALES DE LA COPA ARGENTINA

En un auténtico partidazo disputado en el Gigante de Arroyito, Boca Juniors protagonizó una remontada histórica para vencer por 3-2 a Racing y conseguir el boleto a las semifinales de la Copa Argentina 2026, instancia en la que se medirá ante Banfield. El encuentro tuvo todos los condimentos: intensidad, errores, gol olímpico y un cierre dramático que quedará en la memoria de los hinchas.

El desarrollo comenzó favorable para la Academia. En una primera etapa disputada y con pocas diferencias, Racing dio el primer golpe a los 18 minutos gracias a un córner cerrado de Gastón Lodico que se transformó en un gol olímpico para sorprender al arquero Leandro Brey. Pese a los intentos de Boca por igualar a través de Leonel Flores y Alan Velasco —quien reclamó un penal no sancionado por el árbitro Andrés Gariano—, los de Avellaneda se fueron al descanso con la mínima ventaja.

La pesadilla del arranque y la reacción

El complemento no pudo comenzar de peor manera para los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena. Apenas un minuto después del pitazo inicial, y tras una intervención previa de Brey ante Tomás Conechny, Adrián «Maravilla» Martínez aprovechó una serie de rebotes en el área para sacar una volea furiosa y estampar el 2-0.

Con la ventaja de dos goles, Racing pareció controlar el trámite y estuvo cerca de liquidarlo con otro cabezazo de Martínez. Sin embargo, el partido dio un vuelco total cuando Arruabarrena dispuso los ingresos de Sebastián Villa y Enner Valencia.

El show de Enner Valencia

El delantero ecuatoriano se convirtió en la gran figura de la noche al comandar una levantada épica. A los 72 minutos, tras un preciso tiro de esquina ejecutado por Lautaro Blanco, Valencia ganó en las alturas para descontar de cabeza y encender la ilusión xeneize.

El envión anímico se tradujo en presión constante sobre el arco defendido por Facundo Cambeses. A los 79, otra vez de cabeza y tras una serie de rebotes en el área, el atacante sentenció el 2-2 que parecía asegurar la definición por penales.

Sin embargo, el destino tenía preparado un capítulo más. Cuando se jugaban los cinco minutos de adición dados por el árbitro, en el minuto 95, Valencia volvió a imponer su jerarquía aérea para conectar un nuevo cabezazo y decretar el agónico 3-2 definitivo. Una victoria con tinte milagroso que desató la locura de Boca y lo depositó entre los cuatro mejores del certamen federal.

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