IMPUTAN A CINCO POLICÍAS POR LA VIOLENTA DETENCIÓN EN LAS CHACRITAS

La Justicia dio un paso decisivo este viernes en la investigación por la violenta detención ocurrida en Las Chacritas al resolver la imputación de cinco efectivos policiales por diversos delitos. El juez Alberto Caballero hizo lugar a las solicitudes del Ministerio Público Fiscal y dispuso la prisión preventiva para el agente más comprometido, mientras que los cuatro restantes enfrentarán el proceso en libertad bajo severas medidas de coerción.

El imputado en la situación más grave es el agente Hernán Ochoa, acusado por los delitos de apremios ilegales y lesiones graves agravadas por su condición de funcionario público. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, Ochoa habría sido el autor material de la fractura sufrida por el detenido durante el procedimiento en la seccional.

Frente a la gravedad del hecho, los fiscales solicitaron que Ochoa permanezca privado de la libertad durante 15 días. Argumentaron que existe un claro riesgo de fuga y un alto peligro de entorpecimiento de la investigación, ya que por su pertenencia a la fuerza policial podría ejercer presión sobre los testigos clave, en su mayoría compañeros de la misma seccional. El magistrado dio por válidos los argumentos y ordenó el encarcelamiento preventivo.

Complicidad, apremios e incumplimiento de deberes

Por su parte, la imputación también alcanzó a otros cuatro uniformados. El cabo José Gabriel Páez y el agente Miguel Alejandro Saldaña fueron procesados por vejaciones y apremios ilegales, al atribuírseles participación directa en los maltratos físicos y en el arrastre del detenido por el suelo luego de que sufriera la fractura.

En tanto, los agentes Lucas Ortiz y Fabián Atencio fueron imputados por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Según la investigación, ambos presenciaron de forma pasiva las agresiones ejecutadas por sus compañeros y omitieron cualquier acción para impedirlas o proteger al arrestado.

Si bien la Fiscalía no solicitó la prisión preventiva para estos cuatro efectivos, el juez dispuso estrictas medidas coercitivas para resguardar el proceso judicial:

  • Prohibición absoluta de entorpecer la causa o mantener contacto entre sí.

  • Prohibición de acercamiento a las instalaciones de la Comisaría 31ª.

  • Presentación obligatoria una vez al mes en la comisaría más cercana a sus domicilios.

  • Prohibición de salir de la provincia sin previa autorización judicial.

  • Reasignación de funciones: Los cuatro agentes serán trasladados a dependencias policiales distintas a la Comisaría 31ª de Las Chacritas mientras dure la investigación penal preparatoria.

Las claves del hecho y la investigación

Los hechos bajo investigación se desencadenaron el pasado 18 de julio. Según consta en la denuncia, el aprehendido ingresó a la Comisaría 31ª caminando por sus propios medios y sin ningún tipo de lesión visible. Sin embargo, pocas horas después presentó una fractura grave en uno de sus tobillos, hecho que disparó la intervención judicial.

Para reconstruir con exactitud lo sucedido en la seccional, la Fiscalía ha solicitado el relevamiento de las grabaciones de las cámaras de seguridad internas y de las inmediaciones. Asimismo, se citará a declarar a otros detenidos que compartían celda con la víctima al momento del episodio.

El perfil del lesionado

La víctima fue identificada como Braian Alexander Pasten, de 29 años, apodado «Cucu», «Mocuco» o «Mococo». Fuentes judiciales señalaron que Pasten cuenta con un frondoso prontuario penal e ingresos reiterados a distintas sedes policiales desde el año 2014, varias de ellas en la propia Comisaría 31ª.

Su historial incluye expedientes por amenazas, hurtos, lesiones en riña, daños y un legajo por delitos contra la integridad sexual. Además, registra una condena en 2021 por tentativa de robo simple y otra pena posterior a dos años de prisión por lesiones leves agravadas por el vínculo y amenazas simples.

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