«En noviembre de 2024 éramos 96.000 kioscos activos. Por primera vez en décadas bajamos de los 100.000, cuando llegamos a ser 200.000 en un momento», relató con preocupación. La última medición fue aún más lapidaria: menos de 60.000 puntos de venta quedan en pie.
«A veces los proveedores me aguantan a mí porque me conocen de hace años, saben que febrero es tranquilo. Estamos en la cornisa entre subir el precio y perder rentabilidad, o no subirlo y terminar quebrando», concluyó con crudeza el representante de los kiosqueros.

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