CASO DE PRESUNTA VIOLACIÓN A LA ESPERA DE UN EXAMEN PSIQUIÁTRICO

Una situación inesperada tuvo lugar este martes en el inicio de la causa por la presunta violación de una mujer en una reunión social en Caucete. La audiencia de control de detención y formalización, donde el único detenido iba a ser imputado formalmente por el hecho, fue suspendida y pasó a un cuarto intermedio de 48 horas.
La jueza de garantías, Ana Carolina Parra, ordenó que un psiquiatra de la Justicia revise al sospechoso, R.A.G. (cuya identidad completa se reserva debido a que aún no ha sido imputado), luego de que surgieran dudas sobre su capacidad para comprender las consecuencias de sus actos.
Dudas sobre la capacidad cognitiva del detenido
Durante la audiencia, la magistrada notó inconsistencias al dialogar con el detenido. Cuando se le preguntó su número de documento, R.A.G. no supo responderlo. A la pregunta de si había asistido a la escuela, indicó haber completado solo hasta segundo año de la primaria.
Sumado a esto, su abogada defensora presentó dos certificados de discapacidad de los años 2011 y 2025, aportados por la hermana del imputado, que aparentemente señalan que el hombre padece un retraso madurativo.
Ante este panorama, tanto la ayudante fiscal Cecilia Cangiasoli como el fiscal coordinador Roberto Ginsberg (en subrogación de la fiscal del caso Adriana Ginestar) solicitaron la intervención de un profesional de la salud mental. El objetivo es que un psiquiatra certifique si el detenido comprende o no la criminalidad del acto del cual se le acusa.
La jueza Parra dictaminó la realización de un Examen Mental Obligatorio (EMO), un estudio que se aplica habitualmente en casos de delitos graves como abuso sexual con acceso carnal u homicidio doloso.
Si bien este estudio forma parte fundamental de la prueba en legajos de casos graves, no siempre se realiza antes de la audiencia de formalización. Sin embargo, las circunstancias particulares de este caso requirieron su urgencia para determinar la procedencia de la imputación.

El hecho bajo investigación
La supuesta violación ocurrió en la madrugada del sábado 24 de enero de 2026 en una vivienda ubicada en Ruta 20, en Caucete. En el lugar se había organizado una juntada de amigos donde participaban la denunciante, R.A.G. y otros asistentes.
La presunta víctima se presentó en el hospital César Aguilar y denunció que alguien le había echado una sustancia en la bebida, provocando su desmayo, y que había sido abusada sexualmente, apuntando directamente a su amigo, R.A.G. Un médico legista del hospital constató lesiones compatibles con un caso de abuso sexual con acceso carnal. Horas más tarde, cerca de las 18:30 del mismo sábado, el sospechoso fue detenido y trasladado a la Comisaría 9ª.
La audiencia se retomará en 48 horas, una vez que se cuente con el resultado preliminar de la evaluación psiquiátrica.

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