Tras la detención de Juan Cruz Rufino por un caso de violencia de género, se llevó a cabo la primera audiencia en el fuero de Flagrancia, ante la jueza María Gema Guerrero.
Durante la audiencia, el fiscal Fernando Bonomo solicitó el pase de la causa a la UFI CAVIG, al tratarse de un hecho vinculado a violencia de género.
Además, pidió la realización de un informe psicológico y que Rufino continuara detenido. Ante la magistrada, el fiscal argumentó que, aunque la víctima —la pareja del artista— no haya formalizado una denuncia, resulta necesario prevenir la reiteración de conductas violentas.
Por su parte, el defensor de Rufino, Gustavo Sánchez, reclamó la liberación de su defendido, alegando que el artista tiene previsto actuar en la Fiesta Nacional del Sol.
Como alternativa, solicitó que se le concediera la prisión domiciliaria en la casa de sus padres.
El abogado sostuvo que “sin denuncia, no hay delito”.
No obstante, la jueza Guerrero resolvió que el cantante continúe detenido y, además, dispuso que la causa sea remitida a la UFI CAVIG para su investigación.
Que dijo el fiscal del caso
El fiscal Fernando Bonomo explicó cómo llegaron a la vivienda y qué se encontraron en su interior. Aseguró que los protagonistas confirmaron una discusión de pareja y que fueron los vecinos quienes llamaron al 911 por “disturbios, gritos y llantos”.
“Cuando llegamos al domicilio hubo indicios de violencia intrafamiliar y pese a que la víctima no quiso denunciar, se actuó de oficio. El personal policial constató una serie de destrozos. Además la propia víctima había dicho que recibió unos golpes; que la tomó del cuello y la amenazó de muerte“, sostuvo el letrado.
También manifestó que dispusieron la detención ya que encontraron elementos que acreditaron una comisión de un hecho de violencia. “No fue una decisión arbitraria ni para perjudicar a una persona. Es más, hasta la propia madre relató que su hija le mandó un mensaje de texto que estaba en una situación que podría tener consecuencia. Había una bebé llorando”, amplió.
Bonomo afirmó que había una puerta que tenía 8 orificios con un elemento corto punzante (secuestraron el cuchillo), una computadora rota y hasta el mismo Rufino presentaba chichones en su cabeza debido a una autolesión “en un escenario desbordado”. “Eso es violencia. Estamos en un escenario de violencia”, cerró.
Finalmente, recordó que existe un antecedente del 2020 que pesa sobre Rufino sobre violencia de género y que deberán analizar si influye en este nuevo hecho una vez que sea imputado.

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