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Horror en Valle Fertil. Fue a vender un burro a la casa de un vecino y abusó de una menor de 12 años

El hombre fue invitado a dormir en la vivienda por la lejanía en la que se encontraba y aprovechó la hospitalidad para atacar a la menor.

Un hombre mayor de edad terminó con una condena efectiva de siete años de prisión luego de que una menor de edad, nieta de un vecino suyo, le confesara a su tía que había mantenido relaciones sexuales con el condenado.

El hecho ocurrió el pasado jueves 8 de abril, pero recibió su sentencia este viernes. Según informaron fuentes oficiales, la menor de 12 años vive con su madre y sus abuelos maternos en la localidad de Sierras de Riveros en Valle Fértil. Ese día llegó hasta el lugar desde Sierras de Chavez, localidad vecina, el acusado, cuyas iniciales son J.Ch. (el nombre del condenado permanecerá oculto para resguardar la identidad e integridad de la víctima) con intenciones de hacer un negocio.

El hombre en cuestión pretendía venderle una burra al abuelo de la víctima. Tras pasar la tarde charlando y negociando, oscureció, y  dada la lejanía de esos parajes la familia invitó a J.Ch. a pasar la noche y partir en la mañana.

Como el camino de vuelta constaba de horas a caballo en plena oscuridad, ordenaron armar un catre en la galería de la casa para el huésped. A la hora de dormir, cada integrante de la familia partió hacia sus habitaciones y el invitado quedó en la litera que habían armado para él.

Sin embargo, horas más tarde, cerca de 1:00 de la madrugada del ya viernes 9 de abril, la abuela materna de la casa se levantó y escuchó ruidos en la habitación de la niña. Al acercarse a la puerta, se percató que la luz estaba encendida y cuando abrió la puerta se encontró con la menor, desnuda en la cama, junto al abusador que intentó ocultarse debajo del catre. Escandalizada, la mujer llamó a su marido y cuando llegaron hasta la habitación de la menor J.Ch. ya había escapado. Según pudo constatar la justicia luego, el hombre pasó la noche en los alrededores de la vivienda y durante la mañana ingresó nuevamente para tomar sus cosas sin que nadie se diera cuenta.

Con el pasar de los días, la víctima confesaría luego que había mantenido relaciones sexuales con el victimario a una tía suya de confianza. Esta confesión fue suficiente para realizar la denuncia e inmediatamente la menor fue trasladada hasta el centro A.N.I.VI. (Centro de Abordaje Integral de Niños, Niñas y Adolescentes Víctima). Allí, el equipo interdisciplinario entrevistó a la niña y pudo constatar la presencia del delito de abuso. Inmediatamente se libró la orden de detención para J.Ch. y fue llevado por la Unidad Fiscal de esa dependencia ante la justicia.

Finalmente, y en un juicio abreviado, J.CH. fue condenado a siete años de prisión y tres meses por el delito de Abuso Sexual con Acceso Carnal. Ahora, aguarda su traslado al Servicio Penitenciario.

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